La Revolución Espiritual

La Revolución del Amor


Dos grandes y transformadoras revoluciones civilizatorias, acaecidas en el brevísimo lapso de los últimos 250 años, fueron la culminación de una extensa saga de la humanidad, que se adentra en el siglo 21 preñada de inquietantes incertezas. Una es la revolución industrial, que se desarrolló entre 1760 y 1840, período en que la manufactura de productos pasa de la limitada producción elaborada por las creativas manos de los artesanos a la producción masiva posibilitada por el uso de máquinas.

La otra es la denominada revolución científico-tecnológica del siglo 20, que avanzó en la automatización de esa producción y acabó por crear el ámbito global de un mundo hiperconectado y vertiginoso que, demasiado temprano, se ha topado con sus propios límites y se ha sumergido en un estado de crisis crónica que se prolonga desde el año 2008, sin soluciones a la vista.

Surfando en el oleaje tormentoso de esa crisis aparece un tercer movimiento de impacto civilizacional: la revolución espiritual. Se trata de una revolución no violenta, múltiple, diversa, que apunta hacia el interior del ser humano y trasciende cualquier límite de tipo material como también las fronteras estrechas de carácter religioso. Y apoya su prédica y su accionar en la energía más poderosa e inteligente del universo: el amor.

Desde la revolución industrial, el modo primordial de  vida en  nuestro planeta se materializó a un extremo tal que hasta los humanos pasaron a ser considerados como meros objetos. Comprables, vendibles, intercambiables, desechables. La manipulación fue tan arrasadora que las propias personas perdieron de vista su condición de sujetos. El materialismo densificó las energías con las que se expresaba la vida y determinó que las cosas materiales fueran el alfa y omega de la existencia humana en este planeta, el sentido primero y último de estar vivos en esta vida. En consecuencia, las características sutiles del ser (sentimientos, valores, emociones, vocaciones, sueños, dignidad, etc) quedaron en un borroso segundo plano, flotando en un limbo.

Una colosal maquinaria subliminal fue degradando cínicamente a los individuos, vaciándolos de todo poder espiritual y ofreciendo sustitutos materiales donde la felicidad se oferta en el mercado. Por unas pocas monedas, Coca-Cola te propone el simple expediente de abrir una botella donde se encuentra envasada la felicidad. Bebe el elixir y serás feliz.

En sentido contrario, de adentro para afuera, de la intimidad subjetiva del ser para la objetividad de las circunstancias, se viene gestando, en latitudes diversas, un movimiento de transformación de la vieja y obsoleta energía y su fracasado modelo civilizatorio, que se traduce en rebeliones múltiples y caleidoscópicas, por aquí y por allá. Individuales, grupales, colectivas, se alimentan con un menú de las más variadas reivindicaciones. Ya no es sólo el enorme lienzo blanco que clamaba en letras negras por Paz, Pan y Trabajo detrás del cual se encolumnaban macizas muchedumbres agónicas. A esa consigna, aún de dolorosa vigencia, ahora se suman, multiplicados, cartelitos multicolores con las más variadas demandas de gente sedienta de realización personal.

Es como si una murmurante procesión de hombres y mujeres que rogaban al cielo por el mínimo pan nuestro de cada día hubiera estallado en desfiles carnavalescos para exigir que los ríos de leche y miel del paraíso se derramen, abundantes, sobre la Tierra, aquí y ahora.

Hartos ya de estar hartos de tanta mentira, engaño, abuso, sometimiento, postergación, discriminación, y de que los tomen automáticamente por idiotas, los pseudo-ciudadanos tratan de ensayar un  basta!!! sagrado que revele la urgencia de tener en cuenta a las personas en su cualidad de alma, única e irrepetible. O, si se quiere en una versión más carnal, en su dignidad humana, y no como meros robots productores/consumidores funcionando en un círculo bobo de eterna insatisfacción, en el que la ilusión de felicidad que nos ofrece el consumo se esfuma cuando la ilusión termina de consumirse. 

Somos seres venidos de estrellas lejanas, espíritus sutiles encorsetados en un cuerpo denso para experimentar una intención evolutiva. En este plano terrenal, el cuerpo  nos resulta imprescindible para realizar lo que deseamos como alma. Somos un ser espiritual invisible pero poderoso con un vehículo orgánico y necesario.

Toda práctica espiritual al margen de la materia terrenal es un estéril devaneo, pues esa práctica la realizamos -la hacemos real- y la procesamos con nuestro doble material, el cuerpo. Pero toda existencia exclusivamente material es el extravío total de nuestra identidad divina. Ser, aquí y ahora, es ejercer el equilibrio cósmico entre el espíritu invisible que somos y la materia visible en la que estamos encarnados. Vivir la experiencia en plenitud, en cuerpo y alma.

En ese camino de re-evolución que nos lleva hacia el reencuentro con uno mismo nos deparamos con saberes antiguos y recuerdos del futuro. Economía colaborativa, veganismo, decrecimiento, consumo responsable, permacultura, pós-urbanismo, sustentabilidad, salud holística,  vida slow, autoconocimiento, son algunos de los rótulos bajo los cuales se listan miles de prácticas nuevas que apuntan a una vida enfocada en el crecimiento y el bienestar del alma.

La revolución espiritual crece desde el pie, desde la individualidad de cada persona, de la búsqueda de cada persona por esa verdad que la ayude a encontrar una luz al final del túnel sombrío de un mundo en decadencia. Nunca jamás antes se habló tanto de espiritualidad; la ciencia se acerca en sus revelaciones al misterio de lo espiritual y viceversa también. Si en Google procuramos por la palabra odio, nos devolverá unos 290 millones de resultados, pero si colocamos la palabra amor los resultados se acercarán a los 4 mil millones. Y si digitas nueva era o new age serán casi 10 mil millones de informaciones ofrecidas.

A contramano de las sombras que agitan, desesperadas, sus deshilachadas banderas de miedo y odio, sabiendo que han llegado a la última frontera, las luces del nuevo tiempo se van encendiendo inexorables, gestando un nuevo amanecer, revelándonos los bellos estandartes que nos guían hacia una nueva revolución global, la revolución del amor.

📢 Contenidos en el Blog 👇
.............................................................................................
Para acercar opiniones, preguntas, críticas, sugerencias, pataleos y cualquier otra colaboración disponemos de una vía directa para comunicarte. En la columna lateral de la derecha encontrarás un formulario de contacto vía e-mail. Siempre serás bienvenid@.

Gracias por visitar el blog.✤
.............................................................................................

  • Share: